#ElPerúQueQueremos

Una campaña nacional por la equidad en el inicio de la escolaridad

Publicado: 2011-08-13

Hoy, agosto de 2011, mientras se discuten y afinan las políticas educativas y sociales del nuevo gobierno, 630 mil niñas y niños peruanitos de 5 y 6 años de edad se aproximan rápidamente al momento en que les tocará comenzar una etapa fundamental de sus vidas: la escolaridad. En marzo de 2012 asistirán al primer grado de primaria y enfrentarán una de las tareas de desarrollo personal más complejas en la vida moderna: aprender a convivir en un espacio público, dominar la lectura y la escritura y otras herramientas de comunicación y aprendizaje permanente, apropiarse del pensamiento lógico, matemático y científico, consolidar el uso de su lengua materna y adquirir una nueva, afirmar su autoestima y la valoración de su cultura en un marco de diversidad y apertura al mundo, entre otros grandes retos personales.

¿Qué haremos los peruanos adultos, las instituciones, el Estado y la sociedad, para dar la bienvenida, asegurar condiciones de educabilidad y garantizar equidad a esos niños y niñas que iniciarán su escolaridad primaria en 2012? Todo niño o niña del Perú, ya sea que viva en Las Casuarinas de Surco o –pasando la cumbre del mismo cerro- en La Rinconada de Pamplona Alta; en el centro de Arequipa o en Belén, Iquitos; en Jaén o en una comunidad remota de la sierra de Tacna, todos y todas tienen el mismo derecho constitucional a una educación de calidad, pertinente y efectiva, formadora de las capacidades enunciadas en la ley y en el currículo nacional. ¿Les podremos garantizar ese derecho a todos y todas?

En sus cortos cinco años de vida, la desigualdad ya les ha dejado su huella. Son conocidas las diferencias socioeconómicas y su reflejo en las condiciones de vida: alimentación, salud, estimulación, juego y aprendizaje, educación preescolar, capital social y cultural de sus familias. Y –si todo sigue igual que hasta ahora- les espera un futuro en escuelas segregadas que los separarán según la ubicación de sus familias en la estructura social del país y les ofrecerán una educación de calidad desigual, con brechas crecientes en sus resultados de aprendizaje escolar a lo largo y al final de la primaria y la secundaria; crecerán también las barreras culturales y las dificultades para la integración, la comunicación y la convivencia entre personas de una misma generación, de un mismo país.

¿Es posible cambiar este destino para la promoción de niños y niñas que hoy tienen cinco años de edad? ¿O tenemos que esperar que hagan efecto las políticas de inclusión de largo plazo para que algún día las cosas sean diferentes? Estoy seguro que con voluntad política desde el más alto nivel del gobierno y si se convoca y compromete al país en una activa e inmediata campaña por un buen inicio de la escolaridad, se puede lograr un gran cambio en las vidas de estos niños y niñas. Y –si la campaña se repite cada año- en las vidas de las promociones de preescolares que vienen en los años siguientes. Es posible, hagámonos cargo de todos nuestros niños y niñas.

Presidente Humala: póngase al comando de esta campaña en beneficio de todos los peruanitos de cinco y seis años, incluida su propia hija. Como en las campañas nacionales de vacunación, también ésta incluye a todos y todas sin distinción de color, sexo, clase social o lugar de residencia. Sin descuidar a los demás, ofrezcamos a estos niños y niñas preescolares lo mejor que tenemos en cuidado, alimentación, salud, protección, educación y desarrollo, en el tiempo que queda hasta marzo 2012 y en el del inicio de su escolaridad. Que cada centro o puesto de salud, clínica o consultorio privado, haga una campaña de niños sanos; que cada programa social nacional o local se esmere en la atención a estos niños y abarque a todos los que lo necesitan; que el Ministerio de Educación –que ya tiene en su base de matrícula a una gran mayoría de esta promoción en Educación Inicial- lidere y articule la campaña e incluya a los que faltan; que cada escuela –pública o privada- disponga de condiciones adecuadas y asigne a sus mejores docentes para atender el primer grado en 2012; que los medios de comunicación apoyen con mensajes motivadores y orientadores y que las familias ofrezcan su mejor apoyo y su mayor esfuerzo a estos hijos e hijas. Una gran movilización nacional por los niños y niñas que ingresan a la escuela primaria en 2012 influirá en el compromiso de las escuelas con el aprendizaje de cada estudiante y contribuirá a una mejora rápida de los resultados de las evaluaciones de logros educativos.

La campaña que propongo será un ejercicio extraordinario de acción política intersectorial, nacional, regional y local, pública y privada, coordinada y convergente, en beneficio de la infancia. Servirá para ampliar la conciencia y el compromiso de las instituciones y del país con el desarrollo infantil y demostrará en un plazo corto que el nuevo gobierno de verdad lleva adelante la gran transformación prometida, hacia la inclusión y la equidad. ¡Sí se puede!


Escrito por

Manuel Bello

A los 68 sigo creyendo en la educación para forjar equidad y vida buena, disfrute de la diversidad y superación de desigualdades injustas.


Publicado en

TODOS JUNTOS

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